Pues sí, ya hemos vuelto de vacaciones, cerca de 8.000 km de carretera y más de 20 días pululando por Europa.
Como sabeis al final decidimos viajar a Polonia porque cumplía algunas de nuestras espectativas, lugar barato, y culturalmente distinto al nuestro, no pudimos cumplir otro de nuestros objetivos que era el vuelo last minute, porque al final tuvimos obligaciones hasta el último momento, así que decidimos tirarnos por la vía del coche (diesel) y camping (tienda de campaña).
Salimos desde Madrid, y nos pusimos como meta recorrer al menos 800 km por día, la primera jornada fue
Madrid- Saintes (aprox 820 km), donde estuvimos en un camping municipal, muy económico 13,50 €, es un camping, muy tranquilo y bonito y los servicios están aceptablemente limpios.
La segunda jornada fue
Saintes Lieja, 850 km, allí estuvimos descansando un día completo en la casa de unos amigos, y disfrutando de esta ciudad que forma parte de uno de los caminos de Santiago. Para pasar París, y continuar dirección Bélgica, debeis seguir las indicaciones de Lille.
La tercera jornada, trancurrió entre
Lieja y Lehnin, 650 km, un pueblecito cercano a Berlín, con un camping, mas o menos aceptable, y muy económico entorno a los 10 €.
La cuarta y última fue
Lehnin - Miedzyzdroje, 300 km
, esta localidad está ubicada en la costa, y nos alojamos en un camping llamado
Stilo, muy económico, unos 10 €, pero con unos aseos muy lamentables, tanto el precio como el estado de los servicios es denominador común en los campings que visitamos en Polonia. Como aspecto positivo la amabilidad de los empleados del camping, y su afán por entendernos en una mezcla de polaco e inglés, y como muy importante, el conocimiento de español que tiene la dueña del camping, algo muy valioso, que nos sirvió para pasar una cena aprendiendo de las costumbres polacas, y las cosas que ver entre el vino búlgaro aportado por ella, y el vino de Albacete acarreado por nosotros.
Miedzyzdroje, es un destino vacacional para los propios polacos de primer orden, su oferta consiste en sus maravillosas playas y la oferta de ocio, consistente sobretodo en los interminables puestos de venta de comida, cerveza, helados y refrescos, así como tiendas, billares, y todo tipo de máquinas electrónicas. Para el turista internacional, es recomendable visitar esta ciudad porque es el mejor ejemplo de como disfrutan los polacos, e integrarse en la fiesta polaca, así como degustar la gastronomía polaca a precios muy económicos, 6-8 euros dos personas. Aunque el tema gastronómico lo dejo para más adelante.
El entorno que rodea Miedzyzdroje tiene otros intereses, como es la proximidad con
Wolin, donde se celebran entre el 6 y el 8 de agosto, un
festival vikingo extraordinarimente recomendable, también cabe destacar la
reserva de bisontes europeos que se encuentra muy cerca de la ciudad (está bien para dar un paseito pero no se mata) , o la ciudad de
Świnoujście, la más grande la zona.